Conversamos con Andrea Perazzo acerca de la formación analítica, de los efectos-de-formación, lo que hace a que la formación sea de cada analista. Formación interminable, formación causada, animada por un deseo en relación a la Escuela que tiene en el horizonte el Pase.
Quienes tratamos a personas que presentan dificultades en la vida, no físicas, sino del alma, de la mente, del espíritu (si seguimos esa difícil separación), ¿tendremos que decir algo cuando matan a una de “esas personas”? Claro que sí.
La política libidinal es la política del psicoanálisis, entre la tensión sobre cómo los objetos de consumo enajenan al sujeto y la dimensión original del discurso psicoanalítico respecto de la causa del deseo. Esa tensión se desenrolla de privilegio en la transferencia y se arroja también sobre la consistencia de los objetos del mundo, los tuerce, los transforma, los atraviesa. Esa es su revolución, enlace de un modo desconcentrado, a partir del padre muerto, contrasombras, luces y sombras.
Este artículo presenta los resultados de una investigación cuyo objetivo fue evaluar la calidad de la atención en un servicio de salud mental con internación en un hospital general de la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fe, Argentina), desde la perspectiva de distintos actores involucrados: responsables y profesionales del servicio, así como personas usuarias.
Ana Cecilia Gonzales, Psicoanalista en Buenos Aires, miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL) y la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), expone sobre su investigación.